| Campamento Preprimaria |
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Todo el equipo que íbamos apoyando el evento descendimos de los buses para preparar con seguridad la bajada de los niños. La primera actividad fue de alabanza, danza y adoración. El Espíritu del Señor nos visitó a grandes y pequeños. Luego, Piedad de González, Pastora del colegio, nos habló de lo que significa: BENDECIR. Utilizó una cara pintada sobre una gran cartulina de una niña que sonreía con su boca abierta y dijo: bendecir es decir palabras de bien y que no ofenden a nuestros compañeritos y a nuestros papitos. Cuando bendecimos de nuestra boca salen dulces que los demás van a recibir pero cuando decimos palabras que ofenden entonces salen gusanos y serpientes de nuestros labios y eso no le agrada al Señor Jesús. Los niños abrían sus ojitos y prestaban atención a la enseñanza. Para ponerla en práctica se obsequió a las maestras y al equipo de servicio unos pachones muy bonitos y cada vez que se nos daba algo todos decían: ¡Que Dios te bendiga! Terminada esta actividad dimos paso al gran Rally del campamento. Nos encaminamos al área de juegos donde se instruyó a todos los niños de cómo se iba a realizar el evento. Veamos algunas de las estaciones que se tenían que pasar los chicos: el resbaladero de jabón, el juego de los globos, encostalados, poner la armadura al cristiano, alabando al Señor y listo. Cansado verdad?... Los chicos terminaron un poco menos cansados porque les quedaba energía de sobra para la siguiente fase del campa: LA PISCINA. El lugar nos sorprendió con dos piscinas muy elegantes, limpias y seguras. Uno a uno los grupos se enfilaron a cambiarse a traje de baño dirigidos por su maestra. Pastores, maestras, peritos y todo el mundo se puso en alerta y al cuidado meticuloso de cada chiquito que iba ingresando al agua. Los primeros fueron los alumnos de TODDLERS con su niñera, luego todos fueron ingresando ordenadamente por clase y grado. A eso de las 12:00 pm el gozo había llenado el ambiente y las piscinas también. Gracias a Dios ningún accidente. Luego de un buen rato llegó el momento que varios de los chicos y nosotros tanto esperábamos: EL ALMUERZO. No nos podemos quejar, fue un manjar de reyes atendido por personas muy profesionales. El plato de los chicos iba cargado de una gran pieza de filete de pollo empanizado, ensalada y arroz con vegetales, mmm... exquisito. Personalmente me dio mucha alegría ver a los chiquitos comiendo con tantas ganas. Gloria a Dios. |